Hay un viejo dicho que dice “lo barato sale caro”. Se trata de una máxima general que suele servir para muchos rubros, incluyendo al de alquiler de auto en buenos aires. Esto no quiere decir que para tener algo bueno haya que pagar de más (y en Street Rent a Car somos la prueba viviente) sino que, a veces, ahorrar en ciertas cosas te puede salir más caro al final. Por eso hoy te vamos a revelar una de esas cosas en las que no te conviene dejarte engañar, para que al final del día puedas tener lo que verdaderamente buscas: alquiler de autos en buenos aires baratos. 

Vamos a matar el suspenso y empezar por revelarte el misterio. Nos referimos al seguro del auto. Al momento de alquilar auto muchas personas son tentadas para aceptar un sistema en el que no deben abonar ningún monto en concepto de seguro, pero si sucede algún siniestro deben hacerse responsables de la totalidad del arreglo del mismo. Esto que a primera vista podría parecer un ahorro pues uno ve un precio de alquiler menor, suele ser muchas veces una trampa de algunas compañías en las que los clientes quedan indefensos frente a un eventual hecho inesperado.

Este no es el caso en Street Rent a Car. Nosotros incluimos  en el precio un monto en concepto de franquicia, el cual en caso de producirse un siniestro es utilizado para cubrir los gastos del arreglo, pero en caso de no suceder ningún imprevisto se devuelve la totalidad de ese monto al cliente, lo cual finalmente resulta en un menor precio para el cliente. Es decir que lo máximo que se puede llegar a pagar es el precio que se abona inicialmente, pero nunca más que esto. En cambio, con un sistema como el que mencionábamos anteriormente en el que uno debe hacerse responsable de la totalidad del siniestro, lo máximo que se puede pagar es el costo de un auto! Este simple análisis muestra que la opción más económica a fin de cuentas es la de Street Rent a Car.

Lo fundamentar que hay que considerar es que por más hábil conductor que uno sea, al moverse por las calles en compañía de otros autos se está expuesto a los errores de otro. La pregunta es entonces ¿hay alguien que confíe tanto en las habilidades de manejo de un extraño como para firmar un pagaré en blanco asumiendo que no le puede pasar nada?